EL CAMINAR Y LA VIDA
El caminar y la vida Hace muchos siglos, Jorge Manrique comparaba nuestras vidas con ríos que van a parar al mar. Mucho después en el tiempo, Antonio Machado, creando la imagen del océano de la vida, decía en inmortales y bellísimos versos que nuestras vidas, en su transcurrir, son como estelas en la mar. Lo infinitamente pequeño en medio de lo infinitamente grande, pues, ¿qué es un camino entre todos los posibles caminos sobre la tierra?, y ¿qué una estela, que pronto se difumina en las aguas circundantes, en la vastedad del océano? La maravilla y el acto de vivir está en la misma base de todo cuanto somos y hacemos, nos impregnan por completo. Quizá por ello, ya desde antaño, la vida se ha venido comparando con términos variados: con un escenario en el que representamos papeles diversos, con los sueños, por lo efímero y cambiante de nuestras vivencias, con un viaje por etapas, con una montaña rusa, en la que se suceden estimulantes subidas y frenéticas bajadas, con u...