INCLUSO EL MENDIGO ESTÁ ORGULLOSO DE SU PENIQUE
INCLUSO EL MENDIGO ESTÁ ORGULLOSO DE SU PENIQUE. Así dice el proverbio inglés, reflejando la infinidad de casos en los que un pobre desgraciado encuentra alguna razón para celebrar sus pequeños logros, sus más ínfimas posesiones, y sentirse henchido de satisfacción por ellos. Tal es la naturaleza humana en una de sus múltiples manifestaciones. El potentado y el latifundista poseen imperios financieros, inmensas extensiones de tierra, fábricas, empresas, cadenas de supermercados, centros comerciales…, y no pueden evitar sentirse privilegiados, siendo conocedores del control que ejercen sobre propiedades y personas a su cargo, y de su situación de superabundancia material. Así pues, se sienten orgullosos de su posición, pueden hacer prácticamente cualquier cosa que se les antoje; su soberbia es casi inevitable. Algunos intentarán teñir este sentimiento de prepotencia con alguna pose de amabilidad y cercanía hacia los otros; pretenderán ser personas sencillas que se consideran a...