LAS DOS BURBUJAS DEL TURISTA ¡Qué gran placer es el viajar! El cambio entre la diaria rutina y la irrupción repentina en un mundo nuevo, entre el trabajo de siempre y el ver y escuchar a gentes diversas, hablando otros idiomas a veces, y el observar ciudades y paisajes diferentes nunca antes contemplados; el cambio entre las frustraciones ocasionales causadas por quién sabe qué personas, a veces cercanas, o el tedio de tener que representar el papel esperable de uno ante los demás, y las insólitas y espontáneas confusiones que suceden en el momento más inesperado como consecuencia del diferente habla y símbolos culturales y que provocan estruendosas carcajadas; entre la comida habitual que uno tan bien conoce y los sabores de guisos nuevos, exóticos, propios de la nueva cultura qu...
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Mostrando entradas de enero, 2026
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ACTORES, ESPECTADORES Y OTROS BINOMIOS INEVITABLES Una posible dicotomía de los tipos humanos es la que los cataloga en dos clases, los actores y los espectadores, o, como también se les puede llamar, los activos y los contemplativos. Los primeros suelen estar continuamente ocupados en hacer algo –y normalmente hacen gala de ello- ya sea, en el trabajo, que nunca consideran suficientemente bien terminado, en casa, donde trajinan sin descanso porque siempre ven todas las cosas que quedan por hacer o las que están mal hechas -y se sienten aguijoneados por ellas-, o en cualquier otro lugar y circunstancia-; incluso en los viajes y otros momentos de ocio raramente están quietos, pues el estar relajados e inactivos les produce una suerte de desazón, a veces incluso un cierto remordimiento de conciencia. Los segundos se sitúan en el polo opuesto al de los actores. De natural relajado y pars...
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LA BUENA GENTE Y LOS POCOS BUENOS Se dice –con infinita ingenuidad popular- que la mayoría de la gente es buena, que tan solo hay unas pocas personas malas en el mundo. Sin entrar en las obligadas preguntas de qué o quién es malo o bueno y qué le hace tal, podemos fácilmente estar de acuerdo en el núcleo del problema que se plantea a continuación: esos pocos malos, situados en las posiciones de poder, controlan, en alguna medida, las vidas de los otros muchos, en variados e importantes aspectos de la existencia. Está comprobado históricamente que si se produce un cambio de sistema político, por los medios que sean, por el que unos pocos de entre los muchos logran reemplazar a los pocos que anteriormente manejaban los resortes del poder, los nuevos pocos mimetizan enseguida la actuación de los anteriores, por lo que no se consigue realizar mejoras substanciales en las condiciones de vida de los muchos. Pero cabe pensar que hay otro ...